¡GRACIAS DE CORAZÓN!
A nuestros queridos colegas bioquímicos de Bolivia, Latinoamérica y el mundo:
Hay momentos que se quedan en la memoria, pero, sobre todo, hay personas que se quedan en el corazón. Hoy, después de haber vivido la experiencia del XXVII Congreso Latinoamericano de Bioquímica Clínica, queremos tomarnos un momento para decirles, sencillamente, ¡gracias!
Gracias a cada uno de ustedes por acompañarnos, por confiar en nosotros, por brindarnos su apoyo y por hacernos sentir que, aun estando lejos, nunca estuvimos solos en este desafío.
Organizar este Congreso fue un camino lleno de ilusiones, esfuerzo, responsabilidades y también de grandes desafíos. Detrás de cada detalle hubo dedicación, sueños y el deseo profundo de ofrecerles un encuentro a la altura de nuestra querida comunidad bioquímica. Y en ese camino, el cariño, la confianza y la solidaridad de tantos colegas fueron una fuerza que nos impulsó a seguir adelante.
Nos emociona saber que, más allá de las fronteras, las distancias y las realidades de cada país, compartimos algo que nos une profundamente: nuestra vocación, nuestro compromiso con la profesión y ese sentimiento de pertenecer a una gran familia bioquímica latinoamericana y mundial.
Nos llevamos mucho más que la satisfacción de haber cumplido un objetivo. Nos llevamos los abrazos, las sonrisas, los reencuentros, las nuevas amistades y la alegría de haber compartido estos días con personas que hacen grande a nuestra profesión. Son esos momentos, y no solamente los logros alcanzados, los que dan verdadero sentido a todo el esfuerzo realizado.
A quienes estuvieron presentes, a quienes nos acompañaron desde la distancia, a quienes nos alentaron con un mensaje, una palabra de confianza o un gesto de afecto, y a todos los que, de una u otra manera, hicieron suyo este Congreso: gracias por caminar a nuestro lado y por ayudarnos a convertir este sueño en una realidad.
Si hoy podemos mirar atrás con alegría y orgullo, es porque este logro no nos pertenece solamente a nosotros. Nos pertenece a todos los que creyeron, apoyaron y compartieron este proyecto. Cada uno dejó una huella en esta experiencia que guardaremos con especial cariño.
Quizás no encontremos palabras suficientes para expresar todo lo que sentimos, pero queremos que sepan que su apoyo significó mucho para nosotros y que siempre recordaremos esta experiencia con profunda gratitud.
Gracias, queridos colegas y amigos, por estar, por acompañarnos, por confiar y por demostrarnos, una vez más, que cuando nos une una misma vocación y un sentimiento de fraternidad, somos capaces de alcanzar grandes cosas.
El XXVII Congreso Latinoamericano de Bioquímica Clínica ha llegado a su fin, pero los lazos que hemos fortalecido, las amistades que hemos renovado y el cariño que hemos compartido seguirán acompañándonos mucho después de este encuentro.
Con todo nuestro afecto, admiración y gratitud, les enviamos un abrazo fraterno, con la esperanza de volver a encontrarnos pronto y de seguir construyendo juntos nuevos capítulos en la historia de nuestra querida comunidad bioquímica.
¡Gracias de corazón por ser parte de este sueño y por hacer de este Congreso un logro que nos pertenece a todos!
Dr. Álvaro Justiniano Grosz
PRESIDENTE DEL XXVII CONGRESO LATINOAMERICANO DE BIOQUÍMICA CLÍNICA